
En fin al lío:
La noche anterior la cosa no se presentaba muy bien por las previsiones de lluvia en la zona, amén de las comidas de tarro del amigo El Caballero de Cuadros que no lo hace con mala intención, pero en una de esas me va a hacer de engancharme unos arados a la cabeza y arar la huerta de mi abuelo con los cuernos.
Habíamos quedado en asomarnos por la ventana a las 8:30 y si el cielo estaba encapotado darnos media vuelta y a dormir. Pero con gran "fascinación" me asomaba y veía que no había ni una nube. "Esto pinta bien".
Solo hay que seguir las señales para llegar.
"Vamos a desayunar que nos quedamos sin chocolate" Y qué chocolate madre mía mojando todo lo que pillábamos por delante, sobaos, pastelillos azucarados y pastelillos de chocolate que hay que coger fuerzas para el día que va a ser largo.
Después de desayunar salimos a la calle a ver algunas motos, entre ellas auténticas joyas como la Suzuki Dunstall no me quiero equivocar pero creo que era una GT750, no me hagais mucho caso.
O una modificada chulísima, tenía una 300 de rueda trasera con el cardan desplazado unos 10 cms para adaptarlo a tal ruedón. Seguramente le costó más la homolagación que la fabricación de la moto.
Aquí teneis a los pozoleños a mandíbula batiente y ya veis la mesa que nos tenían preparada, no faltaba detalle. Después de comernos entre nosotros y el Doctor Zapatea las tapas y el vino de ocho personas, paella como para un ejército y unos bomboncitos argentinos nos fuimos al contrario que llegamos con más miedo que hambre. A la izquierda yo mismo y a la derecha mi compañero Mellao.
Lo que queda después de esto es cosa de poco, siesta, baño, tresillo escribir la crónica y a dormir que ya lo dice el dicho popular "Domingo nublao, mañana lunes".
Nos vemox.
Lo dicho, ya estoy desempolvando el Vespino... xD
ResponderEliminarCon 100 € te compras una minimoto y a tirar millas jajajaja
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